MI VERDAD
No se lo que voy a escribir, ni creo que me sepa explicar bien, pero tengo ganas de hablar y como no puedo, voy a ver si escribiendo me puedo relajar.
Yo tenia 16 años cuando conocí a mi marido, al principio no me hacia mucha gracia, pero si tenia algo bueno era su constancia de escribirme notas, que me echaba por debajo de la puerta donde yo trabajaba, así un día tras otro me esperaba a la salida del trabajo y me acompañaba a mi casa, y así me fue ganando poco a poco, cuando ya me había casi conseguido, empezó a darme celos con mis amigas se iba a bañarse con ellas y a bailar, también me invitaba a mi, pero cuando yo iba, ya estaba con una de mis amigas, también me invitó a que fuese al teatro, que él iba a ir, yo porque la verdad es que lo quería, estaba yo en el teatro, cuando lo vi entrar con una Valenciana cogidos del brazo, y me quede súper helada, me fui a mi casa pasándolo muy mal de los desprecios que me hacia, pero seguí adelante, fuimos novios unos cuatro años, yo muy ilusionada porque solo me hablaba de boda, yo tenia muchísimas ganas de casarme, porque tenia demasiado sufrimientos.
Entonces mis padres nos dejaron una casa la cual después fue para nosotros, la arreglamos con toda la ilusión del mundo como cualquier pareja enamorada
Nos casamos un ocho de Abril, yo tenia 20 años, cumplía los 21 el seis de Mayo, y el tenia 24, tuvimos una boda, la mas fría del mundo un refresco en casa de mis padres, estuvimos muy poco tiempo allí, porque enseguida nos fuimos al convite de unos amigos, que nos casamos el mismo día con media hora de diferencia, nos fuimos vestidos de novios, y allí estuvimos los cuatros vestidos de novios bailando. Todavía me acuerdo de lo bien que lo pasamos, esa noche la pasamos en Alicante. Era mi primera noche, ¡lo juro por Dios! aunque para mi madre creo que no pensaba lo mismo.
No sabe nadie el miedo que yo tenia, pero me case, súper enamorada de mi marido y me sentía, muy feliz.
Al otro día, cogimos el barco los cuatro para irnos a Palma de Mallorca, lo peor que pudimos hacer, fue llevarnos el coche, la travesía fue lo más horroroso de mi vida había un temporal de esos de películas, yo pensaba que íbamos a morir ahogados en el viaje de boda.
Llegamos después de 12 horas de travesía, yo malísima y ya, me pase toda la semana, mirando como estaba el mar para volver antes, pero por llevar el coche tuvimos que volver en el barco, yo tenia los temblores de la muerte y mi marido miró para volver mis amigos y yo en avión, pero yo le dije, estamos recién casados, y que lo que tuviese que pasar que nos pasara a los dos juntos, así que me tome una pastilla, para dormir, y me tuvieron que despertar en Alicante-
La travesía de vuelta, me contaron que fue buenísima, pero yo no me entere, desde entonces, le tengo pánico a los barcos ( dentro de la bahía, bueno) voy a seguir.
Se acabo la luna de miel, y hasta ahí todo estupendamente. Me quedé enbarazada, yo creo que en la primera noche de boda, aunque el embarazo fue malísimo porque estuve con vómitos los nueve meses.
Yo era feliz, en mi casa con mi marido.
Mi madre cuando le di ge que me casaba, lo primero que me dijo fue, la que sirve para la cama, también tiene que servir para ser una mujer de su casa, y valer para todo, y yo le dije, vale mama no te preocupes que así lo haré, yo no sabia ni encender el fuego, pero yo siempre me decía, si Dios me ayuda yo seguiré adelante.
Mi marido, los primeros meses estupendamente, pero ya antes de nacer mi hija, yo veía que mi marido, de vez en cuando, no venia bien, yo no sabía qué pasaba. Era demasiado joven, nunca había salido a ningún sitio, no sabia nada de la vida, solo que ya había sufrido y no sabia lo lo que todavía me faltaba por pasar, siempre me he encontrado demasiado sola, no tenia a nadie, o quizás yo lo pensaba así, yo tan solo quería que me quisiese un poco mi marido, cuando me dio el dinero del primer mes, me dijo: ¡ Mira esta nómina, porque ya no vas a ver ninguna mas! ,y así fue.
Yo iba guardando todos los meses un poco de dinero, para cuando llegase el momento de dar a luz, pudiese tener algo de dinero por si pasaba algo, como así paso, yo tuve el fallo de confiar en mi marido y decirle donde estaba guardado el dinero, cuando fue uno de los últimos meses al ir a guardar con todo mi sacrifico un poco mas, porque me daba muy poco dinero, mi sorpresa fue que no había ni una peseta, me puse muy nerviosa, porque no me podía imaginar, que hubiese desaparecido.
Cuando mi marido llegó, le pregunté que donde estaba el dinero, y me dijo que se lo había dejado a un amigo, porque le hacia falta. Me enfadé muchísimo, le dije que se lo iba a pedir yo, pero como siempre, me decía:… ¡ahora, por tonta, esta quincena te daré menos dinero! .
La verdad es que lo pase muy mal, y encima se murió mi abuela de repente, cuando yo estaba de ocho meses, y de la impresión nació mi hija. Como nació antes de tiempo y con muchos problemas, yo pensaba que mi hija se moría, estuvo trece días en la incubadora, y tenia que ir mi marido todos los días Alicante a llevarle la leche que yo me sacaba, porque yo no podía ir por lo mal que estaba y encima sin un duro.
Mi marido cada día iba bebiendo mas y yo sin poder decir ni hablar con nadie, así fuimos pasando días muy buenos con nuestra hija y yo aprendiendo poco a poco a cocinar, llevando mi casa adelante como mejor sabia, y otros días bastante malos.
Cuando mi hija tenia dos años mi marido empezó a decir:…si tuviésemos otro hijo, yo cambiaría… y yo, pues claro que me lo creí, porque el sabía como convencerme.
Volví a quedarme embarazada, cuando me hice el análisis y me dio positivo, la verdad es que me puse muy contenta,y fuimos enseguida a casa de mis padres para decírselo. Cuando entramos mi marido y yo, vimos que estaban comiendo, se lo dijimos y mi madre me contesto: ¡mas vale que hubieses venido después de comer! me has dado la comida. Yo me fui a mi casa y me hinché a llorar.
Poco después, mi marido fundó una comparsa de moros, y de ahí en adelante, de mi marido solo recibía desprecios y siempre estaba de juerga, y yo no encajaba en ningún sitio, me sentía súper sola, no tenia a nadie teniendo mucha familia, mi marido era beber y beber y juerga.
Nació nuestro segundo hijo, y lo pase bastante peor que con mi hija, me hicieron cesárea porque corría peligro mi hijo, y yo, estuve en el hospital quince días, por pedirle tanto a Dios que no me podía ir a mi casa, porque mi marido se había gastado todo el sueldo de la quincena y no teníamos ni un duro para irme a mi casa y ya era con dos hijos. Entonces se me infectaron los puntos, y me tuve que quedar quince días, los justos para poder cobrar otra vez. Nadie sabrá nunca lo muchísimo que pude sufrir de dolores por dentro y por fuera, ver como mi marido iba a verme solo para dormir todo lo que llevaba bebido, y yo estaba malísima allí sola, con mi hijo que no podía ni cogerlo y me pasaba el día llorando , y yo me decía ¿Señor te estas pasando conmigo? Cuando me fui a mi casa, con mis dos hijos, mi madre fue los primeros días, el primer día que salí a la calle fui a la iglesia, y cuando volvía a mi casa me maree y me tuve que sentar en un portal, hasta que se me paso, y pude llegar a mi casa que era el infierno siempre sola, ( ¿donde estaba mi marido?) mis hijos iban creciendo y su padre se levantaba temprano y sus hijos estaban durmiendo, llegaba al medio día y estaban durmiendo la siesta,y cuando llegaba por la noche, igualmente ya estaban durmiendo, una mujer sola, cuesta mucho porque no sabes, si lo haces bien o lo estas haciendo mal, que muy bien no lo hice criar a unos hijos cuando siempre estas en tensión no es nada bueno para ninguno, ( Dios mío cuantas veces deseaba no vivir) para que si yo tenia la culpa de todo, ( me decían que mi marido no bebía hasta que se casó), entonces yo siempre pensaba que era culpa mía el que el bebiese, y yo no sabía qué hacer.
A veces me preguntaban: ¿ tu marido bebe? . Y yo contestaba que no, que bebía lo normal, yo también quería creer eso , mis hijo se iban haciendo mayores, y yo no quería que vieran a su padre mal, pero era muy difícil, mi marido era una persona que bebía pero no se metía con nadie, jamás nos puso una mano encima a ninguno de los tres, pero verbalmente no me podía hacer mas daño, nos cambiamos de casa, nos fuimos a vivir con mi suegra, yo pensaba que a lo mejor lo dejaría un poco, porque tanto me lo juraba que había veces que le creía, pero seguía y seguía bebiendo, y yo me sentía que no servía, ni como mujer ni como madre.
Desesperada, andaba y andaba por las calles, siempre con mis hijos, porque no quería que nadie supiese lo que pasaba en mi matrimonio.
Un día de esos desesperantes, deje a a mis hijos en mi casa con mi suegra, y me fui a la calle, la verdad es que estaba tan desesperada de tantas cosas, que pensé en tirarme a un camión, para quitarme de en medio, pero siempre me acordaba de mis hijos, no se si no lo hacia por cobardía o de verdad era por ellos, entonces cogí y me fui a la iglesia, era de tarde en pleno invierno me arrodille llorando y sin saber que hacer, entonces vi que estaban confesándose algunas personas, y pensé que a lo mejor el párroco, por lo menos me iba a escuchar y le conté el problema que tenia, le dije que quería mucho a mi marido pero me tenia que separar, porque no quería esta vida, para mis hijos, y me dijo que antes de dar ese paso, que buscase una solución que si la había, pero no sabía decirme donde estaba, que preguntase en el centro de salud o a los municipales, que había algo para ayudar a dejar el alcohol, pero no sabia donde estaba. Me fui muy nerviosa porque no sabia como hacerlo, hasta que averigüe que se llamaba APAEX, en esas intermedias una de las muchas noches que vino mal, cogí una bolsa con ropa para mis hijos, un litro de leche, y un poco de cola cao, y le dije que me iba con mis hijos, y tubo la gentileza de abrirnos la puerta para que nos fuésemos, nos íbamos a la casa donde vivíamos cuando nos casamos, que era nuestra, yo sin trabajar, sin dinero, y sin nada, pero pensaba, mañana ya veremos que hago, pero cuando íbamos por la mitad del camino, mi hijo empezó a llorar , y me decía que el también quería estar con el papa, y entonces le pregunte a mi hija, ¿ que hacemos ? y me dijo, lo que tu quieras. Y mi hijo no paraba de llorar, y entonces les dije, vamos a volver, y cuando llegamos que abrí la puerta, me dijo: ¡que rápida que has vuelto!. No puedo explicar como me sentía, era algo que no se puede explicar, cuando no bebía era la persona mas cariñosa del mundo, bueno pero el alcohol o cualquier adicción, los vuelve otras personas, que no son.
Conseguí ir a APAEX pero no me dieron ninguna solución, porque yo pensaba que irían a buscarlo, pero no fue así, pero al poco tiempo un día que vino mal, apareció un ángel en mi casa, que fue mi madrina, porque se enteró del gran problema que había en mi matrimonio, mis hijos estaban en el colegio, cuando mi madrina, vino a hablar con el, se puso de rodillas delante de mi marido, con la foto de mi primica que llevaba, y entonces le dijo a mi marido: ¡ júrame por mi hija que vas a venir conmigo a APAEX para que te ayuden!, ¡ júramelo hijo!. Yo pensaba que me iba a caer redonda al suelo, mi corazón, ya no daba mas de sí, y entonces mi marido la cogió, y le dijo: ¡SI QUE VOY!. No lo olvidare mientras viva, pero aun así cuando salía, se dio la vuelta y me dijo: ¡ cuando venga ,prepárate!. El miedo que pude pasar, fue horroroso, no paraba de dar vueltas por toda la casa, diciendo, no me ha pegado nunca, y cuando vuelva me va a pegar, le pedí ayuda a todos los santos, y creo que me escucharon, porque cuando llegó, y abrió la puerta de la casa, y yo le vi la cara, sabia que algo bueno, me iba a decir, y así fue me dijo: ¡me vuelvo un rato con los chicos allí a la asociación!. Cuando salió, creo que ya no me quedaban fuerzas para llorar, no me lo podía creer, pero ha sido un día, tras otro, no se porque, pero de ver lo bien que estábamos en mi casa, la felicidad que había, porque lo principal que era el alcohol, ya no estaba.
Fue presidente de la asociación. La subió hasta la cumbre mas alta, ayudando a todas esas personas que le pedían ayuda, en todos los aspectos de la palabra, la Asociación. Fue la salvación de mi familia, la alegría de mis hijos, y yo encontré a la persona que mas quiero en el mundo, junto con mis hijos, porque solo nombrar la palabra Asociación, fue mi felicidad, pero también fue, la ejecución y crucificación de mi marido. Pasamos muchísimos después de tanto ayudar, lo marcaron para toda una vida, se retiro, pero por poco tiempo, porque empezaron a venir a mi casa, amigos a pedir ayuda, y aquí estaba Vicente «El Cordeles», mi pequeño gran hombre , para seguir ayudando. Volvió a fundar una asociación, que se le puso el nombre de GAEX, junto con mis amigos que nunca olvidare, a los tres matrimonios, que siempre confiaron en mi marido, y ahí estuvieron apoyándonos en todo momento, en lo bueno y en lo malo. Muchísimas gracias porque os quiero un montón, hoy que estoy escribiendo, mi testimonio, hace veintidós años, que en mi casa entró la felicidad.
Mil gracias a mi marido por ser un buen marido, un muy buen padre, y un buenísimo abuelo, yo siempre digo que no existe la persona perfecta, porque eso ya seria demasiado, pero quiero muchísimo a mi marido, y con paciencia, todo se consigue. Un beso muy grade para estos grades amigos que tenemos.
Os quiero.
Esta es parte de mi vida, para no enrollarme mucho, porque viví, veinte años de mi juventud con un adicto en activo, mi verdad, la verdad, de la mujer de un adicto al alcohol.
A ti mujer que lo estas leyendo te digo que con paciencia y mucho amor todo se puede conseguir,
No son tan malos como parecen. Es su adicción que los transforma en otra persona. Pide ayuda como lo hice yo, que al final todo tiene solución.
MI VERDAD
LA VERDAD DE LA MUJER DE UN ADICTO AL ALCOHOL