12A. UNA SOLA MONEDA FUE MI PERDICIÓN

Buenas tardes. Soy adicto y llevo 24 horas sin consumir.

Quiero contar mi vida. Como ha sido antes y despues de la adicción.

Empecé muy pronto a jugar a las máquinas, loterías y cartas. Al principio la situación la podía controlar pero, poco a poco, lo que empezó gastándome poco, luego las cantidades empezaron a subir hasta que llegó un momento que me costaba controlarlo y así empezó mi pesadilla.

Bueno, yo no se si decir que, por suerte o por desgracia, siempre he manejado dinero, porque empecé muy pronto a trabajar y no tenía problemas de dinero. Mi vida se basaba en trabajar y jugar. Pero al principio no jugaba muy fuerte. Eran todos los días, pero cantidades no muy grandes. La cosa se estropeó cuando un día me tocó un super bote de 3.000.- € y desde ese momento empecé a jugar más fuerte.

Había días que ganaba o alguna vez semanas enteras y dije…. “Joder, esto es un chollo”. ¿un chollo? Y unos coj…

Recuerdo que le regalé a mi ex mujer un anillo de brillantes que me costó 1.500.- € y ella, que no era mi mujer en ese momento, me dijo que de donde había sacado tanto dinero. Y le dije una puta mentira: Que me habían dejado el dinero. Pero ella no se lo creyó mucho y empezó a indagar hasta que me pilló. Me dio una oportunidad, porque estábamos a punto de casarnos y yo estuve casi dos años sin jugar. Pero no estaba bien. Mi cuerpo sabía que le faltaba algo y llegó ese día que volví a jugar.

Al principio iba con miedo por si me veían, pero luego ese miedo desapareció y volvió mi calvario, mentiras, buscar dinero y no dormir bien.

Yo siempre he estado trabajando, pero cuando la adicción fue a más, me hacía falta más dinero y me busqué un segundo trabajo y hasta un tercer trabajo. Empecé a manejar mucho dinero, pero mi sueldo sueldo iba íntegro a mi casa. Por eso mi ex mujer no sospechaba.

Tuve la desgracia de conocer a unas personas que hacían partidas de poker clandestinas y empecé a jugar. Todo empezó de maravilla, claro, ganando, y no poco. Pero luego la cosa cambió y empecé a perder. Había unos jugadores que te prestaban dinero para que siguieras jugando: Te dejaban 3, pero tenías que devolver 6. Yo cometí el error de pedir dinero y la bola se hizo grande y no sabía como lo iba a pagar.

Gracias a Dios tuve un golpe de buena suerte con dos casas que vendí y fue a pagar, pero, cual fue mi sorpresa que cuando fui a pagar me pidieron el doble y les dije que nos les pagaba. Entonces me amenazaron con hacer daño a mi familia. Yo me asusté mucho, pero por mediación de un conocido, lo conseguí solucionar. Por culpa del juego había puesto en peligro a mi familia y me dije “hasta aquí”.

Estuve como seis meses sin jugar, pero luego otra vez empecé de nuevo, esta vez, a las máquinas. De nuevo trabajaba y ganaba mucho dinero, pero me lo gastaba. Un día, mi ex mujer me preguntó si estaba todo bien, y yo le contesté que sí. Ahí quedó la cosa. Yo seguí a lo mío, hasta que un día me gasté 17.000.- € en una máquina. Estaba que me iba a dar algo y decidí contárselo a mi ex mujer. Ella lo pasó muy mal, pero decidió ayudarme. Buscó un sitio para adicciones y ese local fue GAEX, mi salvación.

Al principio lo pasé muy mal, pero poco a poco me dije que ésto no iba a poder conmigo y empecé a vivir, a dormir y a no mentir. Mi vida era una maravilla. GAEX cambió mi vida, pero, cuando mejor estaba, comenzaron otros problemas que tuvieron como consecuencia mi separación. Estaba fatal. Sentía que mi adicción era la culpable de mi separación y mi cabeza volvió a tener ese diablo dentro diciéndome…. Juega…. En esos momentos es verdad que tuve pensamientos de jugar, porque todo me daba igual. Estaba a punto de recaer, pero me dije a mí mismo que, todo lo que había conseguido, no lo podía tirar y, por suerte y con mucho trabajo mío, de Dana y de GAEX, no recaí, pero no recaí porque no faltaba a mis terapias y por tener mucha fuerza de voluntad.

Ahora mismo llevo casi tres años rehabilitándome y soy un hombre nuevo. Después de tener muchas dificultades, mi adicción no ha podido vencerme. Quiero dar las gracias a GAEX, a mis compañeros, porque si no hubiera sido por ello, no se que habría sido de mi vida. Quiero decir que los que tenemos adicción al juego, es muy difícil mantenerse sin recaer porque esa adicción no da la cara en lo físico.

Como adicto quiero compartir con la gente que tenga mi enfermedad que, al principio, cuando juegas, siempre se gana, pero luego, cuando comienzas a perder, quieres más para recuperar lo perdido y es cuando vienen los problemas. Antes de jugar a las cartas o echar una moneda, piensa que ese puede ser el principio de tu perdición.

Gracias GAEX por salvarme del pozo en que estaba metido.

Esto es un resumen de mi vida por culpa de la ludopatía.

Deja un comentario