Cuando descubro que la persona con la que me había casado consumía cocaína, el mundo se me vino encina por completo.
Yo era la típica persona que veía el fallo en los demás, pero jamás en mi marido. Empecé a ir a centros, a psicólogos de adicción… Por aquel entonces tenía dos hijos. Todo lo que probábamos no funcionaba. Pastillas, otro centro… y nada.
Lo quería, pero no podía estar con él por su enfermedad.
Cocaína, mentiras, deudas … un pozo muy negro que tenía que darle una solución. Quería que se pusiera bien, pero también tirar la toalla.
Un día se lo comenté a un familiar mío y me habló de GAEX. La verdad, fuí sin esperanza. Vicente me dijo que le diera una oportunidad y, aunque no estaba convencida, así lo hice.
A día de hoy, después de 6 años, tenemos una hija mas y un negocio que nos va muy bien. La vida nos sonríe.
Creo que me tocó la lotería hace 6 años. Mi marido y mis tres hijos. Yo creo que fue lo mejor que nos podía pasar, llegar hasta GAEX.
Animo a todas las mujeres, madres…que crean que no pueden más, a luchar, porque SÍ SE PUEDE.
Gracias a mi marido por darme la familia con la que tanto he soñado. ¡Te quiero siempre!.
La mujer de un adicto.